23 de julio de 2008

Desde la terraza del palacio invertido


Suenan campanas de alegría.
El viento se respira fresco.
La melodia da compañía.

Mil pájaros vuelan en cielo,
arremolinados en torno al palacio
muestran todo su encanto.

Un regalo, un presente.
Su belcanto inunda el ambiente.
Como una bella opera flotante.

El dragón descansa tranquilo,
tras larga jornada de juego,
En el regazo halla sosiego.

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